Cuando son cachorros el juego debe ser cuidadoso

Tenemos ahora a nuestro compañero ideal, debemos tener cuidado, al igual que con los niños pequeños, en con qué y cómo jugamos con ellos ya que ellos también son muy frágiles y se pueden lastimar durante un juego brusco. Aventarlos hacia arriba puede llegar a causar una caída con una consecuente fractura de alguna de sus patitas por lo que siempre que tengamos a un cachorro debemos acoplarnos a jugar con ellos de acuerdo a su edad, raza y tamaño. Afortunadamente ellos se desarrollan mucho más rápido que nosotros y en pocos meses podremos jugar con ellos casi a cualquier cosa, claro que teniendo cuidado siempre de no maltratarlos.

Cuando llega un cachorro, en promedio entre las 6 y las 8 semanas de edad, a nuestra casa son muy susceptibles a ser pisados durante nuestros juegos, pero sí podemos llegar a lastimarlos de manera importante ya que apenas empezaron a oír y a ver realmente. Tanto perros como gatos abren sus ojos aproximadamente a los 15 días de nacidos pero sin embargo no son capaces de ver bien sino hasta las seis semanas de edad y empiezan a oír ruidos a partir de la tercera semana de edad.

¿Qué podemos hacer entonces con nuestros pequeños amiguitos durante los primeros meses de vida? Durante este tiempo podemos jugar con ellos, siempre con cuidado, a que aprendan a recoger la pelota y que regresen con ella a donde estamos para volvérselas a aventar; la mayoría de las razas de perros gustan de jugar de esta manera.

Nunca será recomendable el jugar con ellos a que nos muerdan el pantalón y gruñan ya que conforme van creciendo puede darse el caso de que al tratar de morder nuestro pantalón no midan bien y nos puedan morder y esto no será culpa más que de nosotros por enseñarles a jugar de esa manera. Lo mismo sucede cuando estamos jugando con un trapo o jerga a que ellos la jalen con sus dientes y nosotros lo estemos moviendo de un lado al otro; ellos siempre tratarán de ir acercándose para tener lo más posible de tela de su lado por lo que si no tenemos cuidado cuando están muy cerca pueden llegar a mordernos sin que ésta sea definitivamente su intención por eso más vale prevenir que lamentar y no realizar estos juegos con nuestras mascotas.

Otra manera de jugar con ellos es enseñarles a que se sienten y nos den la mano y al mismo tiempo enseñarles en donde deben comer, en donde deben hacer sus necesidades para poder recogerla más fácilmente y tener esto siempre presente para no tener problemas con mamá o papá porque nuestro amigo está haciéndose pipí por todos lados.

Para lograr que se eduquen es importante saber que ellos van a hacer pipi después de jugar, después de comer, después de despertarse, por lo que después de que haga cualquiera de estas actividades debemos llevarlo al lugar en donde se le permitirá hacerlo de manera correcta. Es muy importante que al momento que lo coloquemos en el sitio elegido se queden solos ya que de lo contrario al vernos tratarán de estar con nosotros, se van a distraer y harán lo que no deben hacer al momento de meterlos nuevamente a casa.

Cuando son pequeños debemos alimentarlos por lo menos tres o cuatro veces al día por lo que tendremos que pedirle ayuda a mamá o a papá para que pueda tener sus alimentos siempre a sus horas; no debemos dejar el alimento todo el día porque si lo hacemos no educaremos adecuadamente a nuestro cachorro.

Por MC MVZ Gerardo Garza Malacara

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