El papel de los animales en terapias: bienestar emocional y protección responsable
Los animales juegan un papel fundamental en la mejora del bienestar emocional de las personas, ofreciendo apoyo y acompañamiento en múltiples contextos. Desde terapias hasta actividades diarias, la presencia de animales puede contribuir de manera significativa a la salud mental, la integración social y la recuperación emocional. Sin embargo, es importante entender que los animales no reemplazan la labor de los profesionales del ámbito médico o psicológico; su función principal es ser acompañantes que facilitan procesos terapéuticos y aportan bienestar emocional.
Así lo resaltaron durante la última edición de “Los desayunos del Consell”, organizada por el Consell de Col·legis Veterinaris de Catalunya, donde participaron expertos en veterinaria, representantes institucionales, académicos y profesionales involucrados en proyectos sociales que integran a los animales como parte del apoyo terapéutico. Los especialistas coincidieron en que la diferencia entre animales de asistencia y animales de terapia es importante, ya que cada figura tiene funciones específicas y regulaciones distintas. Según explicó Francesc Ristol, CEO de CTAC y miembro de IAHAIO, “los perros de asistencia ayudan a personas con limitaciones concretas y cuentan con normativas claras en todas las comunidades autónomas”. Mientras que los perros de terapia colaboran en actividades con objetivos específicos, realizando intervenciones orientadas a mejorar el estado emocional o psicológico de las personas mediante su presencia y comportamiento.
Los profesionales veterinarios juegan un papel clave en la protección y el bienestar de estos animales. “Es fundamental que los cuidadores y los profesionales sanitarios conozcan y comprendan cómo cuidar a estos animales, asegurando que sus necesidades físicas y psicológicas sean siempre prioritarias”, señala Sònia Sáez, responsable de Comunicación en Purina España. La responsable recuerda que estos animales no curan, pero ayudan a sentirse mejor, por lo que su bienestar y su buen estado emocional deben mantenerse en equilibrio.
Diferenciar entre los distintos tipos de intervenciones con animales ayuda a garantizar el éxito de las mismas y la protección de los animales involucrados. La legislación vigente, como la Ley 7/2023, de protección y bienestar animal, refuerza la importancia de respetar los derechos de los animales en todos los ámbitos, incluyendo estos programas terapéuticos. Además, en la misma línea, se está avanzando en la creación de cualificaciones profesionales específicas para quienes trabajan en terapias asistidas, con formación sobre el manejo del estrés y las necesidades particulares de los animales.
El papel de empresas como Purina en promover el bienestar animal y humano
En este contexto, la participación de marcas comprometidas con la salud y el bienestar animal es vital. Purina España, por ejemplo, ha demostrado que su propósito es “enriquecer la vida de las mascotas y las personas que las quieren, mostrando que Juntos la vida es mejor”. La compañía colabora con profesionales, organizaciones sociales y entes académicos en programas que fomentan la integración responsable de las mascotas en actividades terapéuticas y sociales.
Sus acciones incluyen proyectos de investigación, educación y sensibilización social, que promueven la adopción responsable, la convivencia ética y la protección del bienestar animal. La labor de Purina también busca fortalecer el vínculo entre las personas y los animales, resaltando la importancia de la empatía, la responsabilidad y una convivencia respetuosa. La propuesta es clara: cuando promovemos la salud emocional a través del vínculo con las mascotas, estamos fortaleciendo también el bienestar de toda la comunidad, en una relación basada en respeto y compromiso mutuo.
Estar informados sobre el uso correcto y responsable de los animales en terapias, así como contar con profesionales capacitados y regulaciones claras, son pasos fundamentales para que estos programas beneficien a todos los involucrados. La participación de la industria alimentaria y de cuidado animal, como la de Purina, en iniciativas que promuevan la protección y el bienestar de los animales, refuerza la importancia de un compromiso ético que trasciende la simple presencia.

