¿Los perros pueden ingerir medicamentos para humanos?

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Muchas personas suelen automedicar a sus mascotas con fármacos diseñados para el consumo humano con el fin de ayudarlos a sentirse mejor. De hecho, se ha vuelto común que los dueños de los perros les administren medicamentos como ibuprofeno o paracetamol para aliviar su dolor, sin siquiera consultar con el veterinario. No obstante, esta práctica no debería llevarse a cabo a libre albedrío, ya que podría acarrear consecuencias graves o incluso mortales para los animales.

Para que tengas una idea de la gravedad del asunto, debes saber que el 50 % de los casos de envenenamiento de mascotas son producidas a raíz de haber ingerido medicamentos humanos, ya sea porque se les haya suministrado de forma consciente con la intención de ayudarlos o porque el animal haya ingerido algún fármaco de manera accidental.

Independientemente de cuál haya sido la razón, lo cierto es que no se debe automedicar a las mascotas y menos con medicamentos humanos. Así como nos preocupamos por cuidar la alimentación de nuestros amigos peludos, también debemos ser cuidadosos con los fármacos que les damos para mejorar su salud, pues los animales metabolizan las medicinas de una forma muy distinta a como lo hacemos nosotros los seres humanos.

Riesgos de ingerir medicamentos humanos en perros

Factores como la dosis o el componente químico del fármaco que necesita cada raza canina para combatir una afección suelen ser diferentes, según el caso en particular; incluso algunos compuestos químicos no terminan de eliminarse correctamente, quedando almacenados en diferentes órganos, lo que podría ser altamente perjudicial para la salud del animal. 

En el consumo humano, los medicamentos vienen en presentaciones específicas de acuerdo a las características del paciente, ya sea adulto o pediátrico, lo que garantiza que el efecto generado en este será el esperado. Pero en los animales no ocurre lo mismo, pues, aunque biológicamente compartimos ciertas similitudes con ellos, su manera de procesar y aceptar ciertas sustancias en su organismo es distinta y algunos medicamentos podrían resultar tóxicos para ellos.

En vista de esto, la industria veterinaria ha tenido muchos avances, fabricando medicamentos especialmente para el consumo animal, con estudios y controles de calidad igual de estrictos como los de las personas. 

Por tanto, antes de suministrar medicamentos a tu mascota, es de suma importancia que acudas al veterinario para que este se encargue de evaluar, diagnosticar y recetar la medicina más adecuada para tu perro, según su raza, talla, peso y demás factores.

Medicamentos humanos que suelen ser ingeridos por las mascotas y sus potenciales riesgos

A continuación, veremos un listado con 10 de los fármacos para humanos que los dueños de mascotas suelen suministrarles para “ayudarlos a sentirse mejor”, pero que son altamente peligrosos para su salud.

1. Ibuprofeno (antiinflamatorios)

Los antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno o el naproxeno, son uno de los medicamentos más suministrados en los animales. Sin embargo, estos medicamentos no producen el mismo efecto de alivio que en los humanos. Los animales como perros, aves, gatos y pequeños mamíferos como hamsters o hurones pueden sufrir de problemas gastrointestinales graves (vómitos, dolor abdominal, diarreas y úlceras) y en algunos casos fallos renales que provoquen la muerte. Por lo que no debes darle ningún comprimido que tenga este tipo de componentes.

2. Paracetamol (analgésicos)

El paracetamol es otro medicamento que nosotros los humanos consumimos para aliviar los dolores, pero que puede ser perjudicial para las mascotas.  Darle paracetamol a tu perro le puede provocar complicaciones hepáticas y la destrucción de los glóbulos rojos, dificultando el paso del oxígeno en la sangre. Pero no solo los perros se pueden ver afectados por el suministro de este medicamento, sino también los gatos, quienes podrían tener una muerte inmediata, ya que su metabolismo no es capaz de procesar el fármaco.

3. Antibióticos

Cualquier medicamento que contenga antibióticos y sea de consumo humano (amoxicilina, metronidazol, ciprofloxacina…), puede ser peligroso para los animales. Si tu mascota presenta síntomas de alguna infección no le des los antibióticos que tengas en tu botiquín de primeros auxilios, ya que podrían ser muy fuertes para el organismo del animal, provocando efectos secundarios graves. Así que, en su lugar, acude al veterinario y que sea él quien estudie el caso y arroje el diagnóstico con la receta médica adecuada.

4. Benzodiacepinas

Los benzodiacepinas son medicinas creadas para disminuir la excitación neuronal y que tienen un efecto ansiolítico, hipnótico, antiepiléptico y también actúan como relajante muscular y generalmente son recetados a personas que sufren de ansiedad o insomnio. Pero, en los perros no tienen el mismo efecto, sino que pueden agravar su nivel de nerviosismo y empeorar el cuadro médico, provocando un letargo severo, respiración lenta, descoordinación y hasta problemas hepáticos.

5. Antidepresivos

Al igual que los medicamentos para dormir, los antidepresivos como Paroxetina o Venlafaxina, también pueden provocar efectos negativos en la salud de las mascotas e incluso podrían ocasionar la muerte. Aunque en algunos casos el veterinario receta este tipo de medicamentos a las mascotas, una sobredosis podría provocar problemas neurológicos como sedación, temblores, descoordinación, convulsiones, presión arterial alta, fiebre y ritmo cardíaco acelerado. Otros síntomas involucran vómito, apatía o síndrome de la serotonina.

6. Antidiabéticos 

Cualquier tipo de medicamento para diabéticos puede ser peligroso para la salud de los animales. Estos fármacos pueden disminuir los niveles de azúcar en la sangre del animal, causando desorientación, convulsiones y falta de coordinación, por lo que es importante mantenerlos fuera de su alcance bajo cualquier circunstancia.

7. Píldoras anticonceptivas

La ingesta de una gran cantidad de estrógenos y estradiol en tu mascota puede provocarle la supresión de la médula ósea, sobre todo si se trata de una ave. De igual forma, las hembras no esterilizadas tienen mayor riesgo de experimentar efectos secundarios por envenenamiento con estrógeno. Por lo tanto, debes tener especial cuidado con el suministro de este tipo de medicamentos.

8. Hormonas tiroideas

El efecto que causa estos medicamentos se presenta también cuando la ingesta es en gran cantidad. Lo que ocurre es que la tiroides de algunos animales, sobre todo los canes, es poco activa, por lo que se necesitarían dosis más altas que las recetadas en humanos para poder tratar el problema. Grandes dosis de estas medicinas en perros y gatos pueden causar síntomas como nerviosismo, temblores musculares, ritmo cardíaco acelerado y jadeo.

9. Pomadas

Los ungüentos o pomadas también pueden ser muy perjudiciales para la salud de los animales, sobre todo en perros y gatos, pues hay que tener en cuenta que estos suelen pasar gran parte del día lamiendo sus cuerpos. Lo que significa que, si aplicas algún fármaco de uso tópico sobre ellos, probablemente terminen comiéndoselo y esto podría causarle intoxicación y otros efectos secundarios.

10. Inhibidores de la ECA

Las personas que sufren de hipertensión arterial suelen consumir este tipo de medicamentos y en ocasiones, algunos animales domésticos también. Una sobredosis de estos inhibidores en animales podría decirse que es más segura que en los casos anteriores, aunque puede causar mareos, debilidad y presión arterial baja. Si tu mascota ingiere una pequeña cantidad de este tipo de fármaco puede ser tratado en casa con la supervisión de un veterinario, pero si sufre de alguna enfermedad cardíaca o insuficiencia renal, evita su uso.

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