Mascotas, los miembros que completan la familia

Kiwoko comparte los principales beneficios que tiene convivir con un animal en cualquier etapa de la vida con motivo del Día Internacional de la Familia

Quien comparte su vida con una mascota sabe de qué forma se enriquece la convivencia en muchos sentidos: compañía, bienestar, más ratos de diversión y planes compartidos que se convierten en grandes momentos de felicidad. Por ese motivo y a pocos días de la celebración del Día Internacional de la Familia, Kiwoko quiere recordar cuáles son los principales beneficios de compartir tu vida con una mascota y cómo pueden completar cualquier familia, sea del tipo que sea.

Animales y niños, una relación muy especial

A muchos niños les gustaría tener un animal como compañero, para cuidarlo y jugar con él. Según el estudio Niños y animales realizado por la fundación Affinity en 2015, el 94% de los niños no sólo siente una atracción natural por los animales, sino que además se sienten reconfortados con su compañía. Y es que es indudable los beneficios que aporta un animal a la vida de los más pequeños de la casa: ayudan a mejorar sus relaciones sociales, enseñan valores de respeto, cuidado y amor, y consiguen crear un vínculo emocional indestructible. Así, los niños que tengan un animal como compañero de juegos les enseñará a asumir responsabilidades, mejorarán y aumentarán su comunicación no verbal, así como su desarrollo educativo, sufrirán menos ansiedad y contarán con un compañero en caso de que vuelvan del colegio y los padres estén aún en el trabajo y, a nivel general, contribuirá a que el niño refuerce sus vínculos con el resto de miembros de la familia al cuidar todos en común de la mascota.
El compañero ideal de las personas mayores
Las familias que cuenten con mayores en el hogar verán cómo un animal también contribuye al bienestar de estos, ya que la convivencia con una mascota les puede transmitir mucha vitalidad y autoestima, lo cual repercute positivamente en su salud y mejora la calidad de vida.
Se convertirán en los compañeros más fieles en caso de que los mayores vivan solos, pero, aunque estén en familia, una mascota les aportará los siguientes beneficios: estimulará su actividad física al salir a pasear con ellos y darles su ración diaria de juegos y cuidados, les ayudará a sentirse útiles y disminuir las sensaciones de tristeza y soledad, así como el estrés y, si la mascota es un perro, podrá velar por la seguridad de amo para mayor tranquilidad del resto de la familia mientras están fuera de casa. Sin duda, ¡la de animales y mayores es una amistad más allá de la edad!
Solteros, sin hijos… con mascota
Las personas que viven solas o en pareja y no tienen hijos ni cuidan de personas mayores también pueden formar su propia familia ¡peluda! Y es que convivir con una mascota tiene beneficios para todos, independientemente de la edad, entre ellos: fortalecen el sistema inmunológico, reduciendo el riesgo de sufrir alergias o enfermedades respiratorias, entre otros problemas; disminuyen el riesgo cardíaco, contribuyen a nuestra felicidad y menor sensación de estrés y son una pieza clave para mejorar nuestra vida social y hacer nuevos amigos (¡humanos y peludos!) en paseos por el parque o en el veterinario.

¡Uno más de la familia!
Desde el momento en el que se decide incorporar una mascota a nuestras vidas, nosotros adquirimos el compromiso de tratarles como un miembro más de la familia y atenderles y cuidarles de la mejor forma posible. Solo así contribuiremos al bienestar de todos formaremos nuestra particular (y peluda) familia feliz.

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