Mi perra quedo cargada sin que me diera cuenta ¿qué puedo hacer?

Es increíble cómo el instinto de conservación en los perros les hace cometer tantas locuras. Los machos detectan una hembra en celo a kilómetros y hacen hasta lo imposible por llegar a ella. Saltan bardas, cavan hoyos para entrar o salir de las propiedades y si pudieran hablar, nos engañarían para dejarlos cumplir con su fuerte necesidad de aparearse.

Las hembras en celo tampoco están libres de culpa. Ellas si pudieran, les abrirían las puertas a sus ansiosos galanes. En fin, de alguna manera, nos la hicieron. Alguien de la casa vio cómo Fifí tuvo un encuentro amoroso con ese callejero que llevaba días rondando la casa, con el perro del vecino o con el mismo perro que vive en casa y que supuestamente estaba encerrado en el baño.

Lo primero que debemos hacer es mantener la calma y esperar a que acabe el encuentro amoroso si es que los encontramos infraganti. No sirve de nada echarles agua o agarrar a golpes al macho, esto no evita que la perra quede gestante y podría lastimar seriamente a ambos perros.

Cuando hayan terminado, podemos amablemente mostrarle la puerta de salida a romeo o tratar de encontrar al dueño para compartir la responsabilidad. Lo más probable es que la perra haya quedado gestante. Por lo general, las perras se encuentran fértiles (ovulando) en el momento que aceptan que el macho las monte, así que es muy probable que la perra se convierta en mamá dentro de aproximadamente 63 días.

Ahora bien, ¿qué debe hacer? Lo ideal es comunicárselo al veterinario lo más pronto posible para llegar a una solución sensata.

Existen varios caminos a seguir, dependiendo de cada situación en particular. Si la perra se va a utilizar para fines reproductivos y se cruzó con un perro de su misma raza, probablemente podría dejarla tener los cachorros. Si se cruzó con un perro de otra raza lo mejor es terminar con la gestación.

Actualmente, existe un medicamento que puede aplicar su veterinario y que es totalmente inofensivo en comparación de las hormonas que se utilizaban en el pasado y que en ocasiones tenían consecuencias desastrosas. Ahora se trata de un par de inyecciones que se aplican con un intervalo de 24 horas y que provocan la reabsorción fetal si se aplica antes de los 20 días de gestación y aborto si se aplica después de esta fecha.

Si no piensa reproducir a su perra, ahora o en el futuro, la solución definitivamente es la ovariohisterectomía (castración). La ovariohisterectomía es la remoción quirúrgica del aparato reproductor de la perra.

Las inyecciones tienen un costo elevado si se compara con el precio de la cirugía. El costo de este medicamento se incrementa con el peso de la perra, así que en algunos casos resulta mas económico operarlas que inyectarlas.

Una perra a la que se le ha practicado una ovariohisterectomía (castración) jamás podrá quedar gestante ni entrará en celo, lo cual puede resultar muy conveniente. Las inyecciones no impiden que vuelva entrar en celo y mucho menos que quede gestante en el futuro.

Existe también un medicamento que aplicado a intervalos de tiempo suprime el celo en las perras. Sin embargo, su uso se ha ido descontinuando y son pocos los veterinarios que lo utilizan debido a que puede llegar a tener algunos efectos secundarios. Este medicamento puede utilizarse como último recurso, solamente si no existe ninguna otra opción y estando consciente de las posibles consecuencias.

Si castra a su perra ayudará en gran mediad a evitar la ya problemática sobrepoblación canina. Esperar a que la perra tenga a los cachorritos para luego buscarles casa o abandonarlos a su suerte resulta una decisión muy poco humanitaria. El dejarlos en asilos resulta también una falta de responsabilidad por parte del dueño de la perra quien debió haber tomado otra decisión. El esperar que un asilo se haga cargo de los errores de los dueños es una posición muy cómoda que se aprovecha de la postura humanitaria y desinteresada que realizan estas instituciones.

Si no tiene dinero para pagar la cirugía, en los mismos asilos las realizan a precios bastante accesibles o existen campañas de esterilización en algunas colonias de escasos recursos. Pregúntele a su veterinario, es quien mejor podrá orientarle.

No humanice a su perra. A ella verdaderamente le da lo mismo tener o no cachorros, entrar o no en celo. Los animales actúan por instinto y no porque tengan un reloj biológico que les pide a gritos tener hijos. No traiga al mundo más animales que pueden en un futuro ser abandonados o maltratados. Así piense que se van a una buena casa, la mayoría de los perros sin raza tienen un final triste.

M.V.Z. Karin Vomend Álvarez

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