¿Puedo atosigar a mi perro cuando lo acaricio?

Una de las actividades que más disfruta un perro, no solo de dueño, sino también de las personas que le son conocidas o familiares, son las caricias, pero, acaso es posible enfadar o atosigar a un perro con esta forma de afecto.

Acaso, ¿es posible acariciar demasiado a un perro?

Diría mi Mamá que sí, y ya la escucho diciéndolo “Elvira deja en paz a tu perro”, ya saben, por aquello del legendario personajes de caricatura, conocido en México como Elvira, una niña que sofocaba a sus mascotas con su exceso de amor, caricias y abrazos.

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Pero, ¿acaso es posible que esto pase?

La respuesta es sí, y para los perros, como para las personas, pueden sentirse sofocados y asfixiados con las muestras de afecto se desbordan sin límites.

Esto quiere decir que estas mascotas sí pueden sentirse atosigadas cuando una persona las acaricia o las abraza demasiado. 

Ahora, sí, hay que saber que los perros disfrutan de las caricias, y a veces algo tan simple como el contacto con su dueño cuando este pasa su mano por su cabeza o su lomo, algo tan simple como eso puede significar un momento gratificante, no solo para el perro, también para el dueño; pero, hay que saber que acariciar muy bruscamente, o sin parar puede hacer que el perro se sienta incómodo, frustrado o ansioso, especialmente cuando el perro ya se quiere retirar y su dueño no lo permite para continuar con las caricias.

En esos casos, lamento decirlo, pero como diría mi mamá, nos estamos portando como Elvira, y estamos abrumando a nuestra mascota con ese gran exceso de afecto.

Por esto es muy importante estar al pendiente de las señales que nos da el perro, sobre si le gusta o se siente cómodo con las caricias; y al observar algo tan simple como su lenguaje corporal y ver si está relajado mientras se le demuestra afecto, bueno, todo eso nos indica que la mascota está sintiéndose bien, cómoda y lo más importante no estamos excediéndonos con las caricias.

Pero, en el momento en el que se sienta incómoda, tensa, o demuestra señales de que se quiere ir, sin importar que se le esté apapachando con caricias, besos o abrazos, bueno, eso nos indica que nos estamos excediendo.

Solo hay que recordar que, pasa igual con las personas, y a nadie le gusta que lo abracen, lo sofoquen o lo llenen de caricias bruscas o continuas y si bien, si, debemos fomentar este tipo de contacto con las mascotas, siempre hay que tener cuidado para no caer en los excesos que puedan hacer sentir incomodas o frutadas a nuestras mascotas. 

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