Purina España y sus Terapias Asistidas con Perros
En los últimos años, hemos sido testigos de un cambio significativo en la forma en que concebimos el bienestar integral, especialmente en entornos de salud. Una de las evoluciones más reconfortantes es la incorporación de compañeros peludos a procesos terapéuticos, una práctica que combina ciencia, empatía y resultados tangibles. Este movimiento no es espontáneo; detrás hay años de investigación, compromiso y una profunda creencia en el vínculo que nos une a los animales.
Purina, como parte de su propósito de enriquecer la vida de las personas y sus mascotas, ha sido un actor clave en la promoción y validación de estas intervenciones en España. Su trabajo va más allá del patrocinio, construyendo puentes entre la comunidad científica, los profesionales de la salud y los especialistas en comportamiento animal para crear programas sostenibles y éticos.
El Poder Terapéutico de una Pata Amiga: Resultados que Hablan
Imagina el escenario de un hospital pediátrico: luces brillantes, sonidos desconocidos y el miedo inherente a un procedimiento médico. Para un niño con parálisis cerebral, esta experiencia puede ser abrumadora. Ahora, introduce en esa sala a un perro de terapia, especialmente entrenado y con un carácter sereno. La transformación es casi inmediata.
Un programa implementado en el Hospital Trueta de Girona, en colaboración con el Centro de Terapias Asistidas con Perros (CTAC) y con el apoyo de Purina, arrojó datos que confirman lo que muchos intuían. Tras evaluar a 64 pacientes, se observó que:
- El 72% de los niños aceptó de mejor grado el procedimiento clínico con la presencia del perro.
- Se registró una reducción del 26% en la necesidad de sedación farmacológica. En términos prácticos, uno de cada cuatro niños no requirió medicación para manejar la ansiedad.
- Los profesionales sanitarios reportaron una anamnesis más fluida y una evaluación de la movilidad más natural, ya que el niño, distraído interactuando con el animal, se mostraba menos tenso y más colaborador.
Estos no son solo números; representan experiencias humanizadas. Como explica Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de comunicación de Purina España: “Los resultados obtenidos han sido clave para formalizar esta colaboración, permitiendo integrar la terapia dentro de la cartera asistencial del centro. Ahora, el proyecto se ampliará para llegar también a los niños ingresados en planta”.
Más Allá de un Proyecto: Un Compromiso con la Evidencia Científica
Lo que distingue a una iniciativa pasajera de un cambio estructural es el compromiso con el rigor. Purina no se ha limitado a apoyar un programa aislado; desde 2015, ha impulsado un ecosistema alrededor de las Terapias Asistidas con Perros y otras intervenciones asistidas con animales.
Su estrategia se basa en tres pilares fundamentales:
- Investigación Rigurosa: Patrocinio y colaboración en estudios con hospitales de referencia como el Hospital Niño Jesús en Madrid, el Hospital Clínic o el Sant Joan de Déu en Barcelona. El objetivo es generar evidencia científica sólida que mida el impacto objetivo en áreas como la salud mental, el manejo del dolor o la rehabilitación física.
- Formación y Asesoramiento: A través de la Alianza Purina Terapia Animal, ofrecen asesoría gratuita a centros sanitarios. Ayudan a formar a los equipos, diseñar protocolos y poner en marcha proyectos piloto, asegurando el bienestar tanto del paciente como del animal.
- Visión a Largo Plazo: El fin último es que estas terapias dejen de ser una excepción y se conviertan en una herramienta complementaria más dentro del sistema de salud, accesible para quienes más lo necesiten.
¿Por Qué Funcionan las Terapias Asistidas con Perros?
La eficacia de estas intervenciones no es mágica; tiene bases psicológicas y fisiológicas. La interacción con un perro:
- Reduce los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y aumenta la liberación de oxitocina y endorfinas, promoviendo una sensación de calma y bienestar.
- Actúa como un distractor positivo, rompiendo el ciclo de miedo y anticipación ante un estímulo adverso, como puede ser una inyección o una evaluación médica.
- Fomenta la comunicación y la interacción social, especialmente en pacientes pediátricos o con trastornos del espectro autista, para quienes el contacto con un animal puede ser menos intimidante que con una persona.
El Futuro del Vínculo en la Salud
El caso del Hospital Trueta es un modelo exitoso, pero es solo el comienzo. La visión es replicar y adaptar este esquema en más centros, demostrando que la inversión en Terapias Asistidas con Perros es, en realidad, una inversión en humanización, en reducir la carga farmacológica cuando sea posible y en mejorar la calidad de la estancia hospitalaria.
Purina reafirma, a través de estos proyectos, que su rol va más allá de la nutrición animal. Se posiciona como un facilitador del vínculo humano-animal, traduciendo los beneficios de esa relación en acciones concretas que mejoran vidas. En un mundo donde la salud mental y el bienestar emocional son prioritarios, apostar por soluciones que integran empatía y ciencia no es solo innovador, es necesario.
La próxima vez que veas a un perro de terapia caminando por el pasillo de un hospital, recuerda que no es solo una visita amable. Es un co-terapeuta, un puente hacia la cooperación, un aliado en la recuperación y el resultado tangible de un compromiso serio con el futuro de la salud.
