Purina ONE España lanza campaña para adopción de gatos considerados “inadoptables”

En los rincones tranquilos de los refugios, tras los barrotes de un módulo o en una caja acolchada, esperan. Son gatos que han visto pasar a otros compañeros hacia un nuevo hogar, mientras ellos permanecen. A veces es por su edad, otras por un historial médico complicado, o simplemente porque no logran “conectar” a primera vista con los visitantes. Su etiqueta invisible, pero pesada, es la de ser inadoptables. Frente a esta dura realidad, Purina ONE España ha decidido actuar, lanzando una campaña profunda y conmovedora que busca no solo encontrarles familia, sino cambiar la mirada de la sociedad. Su proyecto, titulado justamente “Inadoptables”, se basa en una poderosa premisa: con los cuidados y la nutrición adecuados, cualquier gato puede florecer y demostrar que merece una segunda oportunidad, impulsando así la adopción de gatos que muchos habían pasado por alto.

El efecto halo: cuando la apariencia influye en la oportunidad de un hogar

¿Qué nos lleva a elegir a un gato y no a otro durante una visita a un refugio? La ciencia del comportamiento tiene una respuesta reveladora. Purina ONE colaboró con Richard Shotton, un reconocido científico del comportamiento, para investigar este fenómeno. Descubrieron que el efecto halo, un sesgo cognitivo por el cual nuestra impresión general de alguien (o algo) se ve influenciada por una sola característica positiva, juega un papel crucial en la adopción de gatos.

En términos simples, un gato que luce un pelaje brillante, ojos claros y un cuerpo en buen estado es percibido instantáneamente como más sano, más amigable y más deseable. Shotton explica: “Descubrimos que el efecto halo no solo se aplica a nuestro juicio sobre las personas: existe una fuerte correlación entre una apariencia más saludable y la disposición a adoptar gatos”. Los datos del estudio son elocuentes: un gato percibido como saludable puede considerarse hasta un 56% más adoptable que otro que no presenta ese aspecto vital. Esta campaña nace para romper ese ciclo, demostrando que detrás de un aspecto apagado puede haber un compañero maravilloso esperando a que le den una oportunidad.

Una experiencia inmersiva para cambiar percepciones desde la empatía

Para llevar esta realidad al público de una manera tangible, Purina ONE creó un espacio inmersivo en el corazón de Madrid, en Gran Vía 46. Esta instalación no es una simple exposición; es un viaje emocional. Los visitantes son guiados a través de la historia de dos gatos reales, Pixelon y Sprit, cuya transformación fue posible gracias a una nutrición específica y cuidados dedicados.

Pixelon llegó a su refugio gravemente debilitado por un virus, mientras que Sprit era un felino apático del que nadie se interesaba. La instalación muestra, paso a paso, cómo una alimentación de alta calidad, junto con el amor del personal del refugio, logró devolverles no solo la salud física, sino también su vitalidad y confianza. El objetivo es claro: que las personas experimenten en primera persona cómo un cambio en el bienestar puede alterar por completo la percepción sobre un animal, fomentando una adopción de gatos más consciente y menos guiada por prejuicios visuales.

Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de Comunicación de Purina España, comparte la esencia de este esfuerzo: “Queríamos que el público comprendiera de forma directa la realidad de los gatos en los refugios. Los refugios realizan una labor esencial y, muchas veces, invisible. Este espacio es una forma de darles voz y reconocer su esfuerzo”.

Acción concreta: donaciones y apoyo directo a refugios

La campaña “Inadoptables” trasciende la concienciación y se materializa en apoyo directo donde más se necesita. Purina ONE ha establecido una colaboración sólida con tres protectoras españolas que realizan una labor titánica: RMAC Sant Boi de Llobregat, Help Guau Argentona y APAG Granollers. Juntas, acogen a aproximadamente 240 gatos, muchos de los cuales llegan en estados de desnutrición, enfermedad o estrés profundo.

El compromiso de la marca se ha traducido en la donación de más de 1,600 kg de alimento Purina ONE de alta gama para estos felinos. Pero el apoyo va más allá de entregar comida. Incluye un seguimiento veterinario y etológico durante varias semanas para monitorear la transformación integral de los animales. La lógica es poderosa: al mejorar visiblemente su salud y estado de ánimo, se incrementan exponencialmente sus posibilidades de encontrar una familia. Esta iniciativa refuerza el ciclo virtuoso donde una buena nutrición es el primer paso hacia una nueva vida, facilitando la adopción de gatos que antes languidecían en el anonimato.

La meta final es ambiciosa y noble: reescribir el destino de aquellos gatos etiquetados como complicados o poco atractivos. Demostrar que con los recursos adecuados, todo felino tiene el potencial de convertirse en el compañero perfecto para alguien. Al apoyar a los refugios en su día a día y educar al público, Purina ONE no solo busca hogares para gatos individuales, sino que impulsa un cambio cultural hacia una tenencia responsable más informada y compasiva. Cada historia de transformación, como la de Pixelon y Sprit, es un testimonio de que la etiqueta de “inadoptable” solo es temporal, y que la verdadera belleza de un animal reside en la oportunidad que se le da de recuperar su bienestar y confianza.