¿Qué tipo de alimentos debería de darle a mi gato en verano?

El verano trae consigo días largos, calor intenso y un cambio en la rutina de todos, incluyendo la de nuestros gatos. Es común notar que nuestro felino parece tener menos apetito o busca lugares frescos para descansar. Esta estación requiere que adaptemos su alimentación para asegurar que se mantenga hidratado, con energía y, sobre todo, saludable. Elegir los alimentos correctos puede marcar la diferencia en su bienestar durante estos meses calurosos.

La prioridad absoluta para cualquier gato en verano es la hidratación. Los gatos, por naturaleza, tienen un instinto de sed bajo y no suelen beber mucha agua por iniciativa propia, lo que los hace propensos a deshidratarse cuando las temperaturas suben. Un gato en verano bien hidratado tendrá mejor digestión, función renal óptima y regulará su temperatura corporal de manera más eficiente.

Cómo fomentar una mayor ingesta de líquidos

Lograr que tu gato beba más agua es una misión que requiere creatividad. Una estrategia efectiva es incorporar alimentos húmedos a su dieta diaria. El alimento enlatado o en sobres tiene un contenido de humedad que ronda el 70-80%, a diferencia del alimento seco que apenas llega al 10%. Puedes mezclar un poco de este alimento húmedo con su croqueta habitual, o incluso añadir un chorrito de agua tibia o caldo de pollo sin sal ni cebolla para crear una salsa apetitosa.

  • Coloca varios bebederos de agua fresca y limpia en distintos puntos de la casa, lejos de su arenero y de su plato de comida.
  • Considera una fuente de agua corriente, ya que el sonido y movimiento del agua atrae a muchos gatos.
  • Añade un par de cubitos de hielo a su plato de agua; el sonido y la novedad pueden incentivarlo a probar.

Ajustes en la dieta y porciones

Es normal que tu gato en verano tenga un nivel de actividad diferente. Si pasa más horas durmiendo en un lugar fresco, su gasto energético será menor. Ofrecer porciones más pequeñas pero más frecuentes puede ser una buena idea, ya que una gran cantidad de comida de una sola vez genera más calor corporal durante la digestión. Presta atención a su condición física; si notas que está subiendo de peso, es momento de consultar con tu veterinario para ajustar las cantidades.

La calidad del alimento sigue siendo fundamental. Busca croquetas o alimentos húmedos de alta gama, ricos en proteínas de origen animal y con bajo contenido de cereales. Un alimento de fácil digestión ayudará a que tu gato no se sienta pesado o con malestar con el calor.

Alimentos refrescantes y seguros

Puedes preparar premios caseros que ayuden a hidratar y refrescar a tu gato en verano. Congela pequeñas porciones de alimento húmedo o caldo de pollo apto para gatos en cubiteras para crear paletas heladas. También puedes ofrecer trocitos muy pequeños de sandía o melón (sin semillas ni cáscara) como un premio ocasional y refrescante, siempre que tu gato los tolere. Recuerda que estos son complementos, no la base de su alimentación.

Nunca dejes su plato de comida al sol o en un lugar caliente, ya que el alimento se puede descomponer rápidamente y generar bacterias. Lava sus platos de agua y comida a diario con agua y jabón. Si sales de paseo o viaje con él, lleva siempre agua fresca y su alimento habitual para no provocar cambios bruscos en su dieta.

Observar a tu gato es la mejor guía. Si mantiene un pelaje brillante, está activo en sus momentos de juego y hace sus necesidades con normalidad, es señal de que la dieta está funcionando. La meta es que disfrute del verano a tu lado, bien alimentado e hidratado, convirtiendo esta temporada en una experiencia positiva para ambos.