Rabia en mascotas: la importancia de la vacunación en la lucha por su eliminación global

La rabia es una de las enfermedades zoonóticas más temidas a nivel mundial, un padecimiento viral agudo que afecta el sistema nervioso central y que, una vez que manifiesta síntomas clínicos, resulta fatal en casi el 100% de los casos tanto en animales como en humanos. Esta realidad, tan contundente como alarmante, contrasta con una esperanza igual de poderosa: la rabia es una enfermedad casi completamente prevenible mediante una herramienta sencilla, accesible y de probada eficacia: la vacunación oportuna de las mascotas. En el contexto del Día Mundial contra la Rabia, que se conmemora cada 28 de septiembre, es crucial reflexionar sobre los avances, los desafíos pendientes y el papel fundamental que juegan los dueños responsables de perros y gatos en este esfuerzo colectivo de salud pública. La historia reciente demuestra que la eliminación de la transmisión de la rabia de perros a humanos no es una utopía, sino un objetivo alcanzable, como lo ha probado México, pero mantener este logro y extenderlo a otras regiones del planeta requiere de un compromiso sostenido y de la conciencia de que la protección de nuestro mejor amigo es, en esencia, la protección de nuestra familia y comunidad.

El impacto global de la rabia: cifras que exigen acción

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la rabia causa aproximadamente 59,000 muertes humanas cada año en todo el mundo. La abrumadora mayoría de estos casos, hasta un 99%, son consecuencia de la mordedura de perros infectados que no cuentan con un esquema de vacunación adecuado. Estas no son solo estadísticas distantes; representan tragedias familiares que ocurren, en su mayoría, en comunidades con acceso limitado a servicios veterinarios y de salud pública. A nivel regional, el panorama también muestra que la vigilancia debe mantenerse. Según reportes de la Organización Panamericana de la Salud, entre 2025 y febrero de 2026 se registraron 20 fallecimientos por rabia en las Américas, de los cuales 11 fueron transmitidos por perros. Esta data subraya un hecho ineludible: aunque el camino es prometedor, la batalla contra esta enfermedad no ha terminado y la vacunación canina masiva y periódica sigue siendo la estrategia más efectiva para cortar la cadena de transmisión.

México: un caso de éxito en la eliminación de la rabia humana de origen canino

El país es un ejemplo paradigmático de lo que se puede lograr con esfuerzos coordinados y sostenidos a lo largo de décadas. En 2019, México se convirtió en la primera nación del mundo en recibir la validación por parte de la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) por haber eliminado la rabia humana transmitida por perros como un problema de salud pública. Este hito histórico no fue casualidad; fue el resultado de campañas intensivas y constantes de vacunación canina, acompañadas de una robusta vigilancia epidemiológica, diagnóstico oportuno y educación comunitaria. Es vital entender, sin embargo, que «eliminación» no significa «erradicación». El virus de la rabia aún circula en reservorios de fauna silvestre (como murciélagos), por lo que el riesgo de reemergencia siempre está latente. Esta realidad refuerza la necesidad de que los tutores de mascotas no bajen la guardia y acudan religiosamente con el médico veterinario para mantener el esquema completo de vacunación de sus perros y gatos actualizado. La responsabilidad individual es el eslabón final que sostiene el éxito colectivo.

Iniciativas globales: ciencia y colaboración por un futuro sin rabia

El combate contra esta enfermedad requiere una visión global y alianzas estratégicas. Una de las iniciativas más longevas y significativas es el Programa Afya de MSD Salud Animal, que en 2026 cumple 30 años de impulsar la eliminación de la rabia a nivel mundial. A través de este programa, la compañía ha donado más de 7 millones de dosis de vacunas desde su creación y brinda apoyo logístico y técnico a campañas de vacunación canina en regiones de alta necesidad. Estas acciones se realizan en colaboración con organizaciones especializadas de renombre mundial como Mission Rabies, Rabies Free Africa y el Worldwide Veterinary Service (WVS). Además de la provisión de biológicos, el programa tiene un fuerte componente educativo, habiendo llegado a más de 12 millones de personas con mensajes clave sobre la prevención de la rabia.

Estos esfuerzos se alinean con la estrategia internacional «Zero by 30», un plan impulsado por un consorcio que incluye a la OMS, la FAO, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la Alianza Mundial para el Control de la Rabia (GARC). El objetivo es ambicioso y claro: alcanzar cero muertes humanas por rabia transmitida por perros para el año 2030. La meta es posible, pero depende de que la prevención se mantenga como una prioridad en la agenda pública y privada.

La voz de la experiencia: compromiso con la salud animal y pública

El Director General de MSD Salud Animal en México, Fabiano Hideto Ikejiri, reflexiona sobre este camino compartido: «En MSD Salud Animal estamos convencidos de que la eliminación de la rabia es posible cuando se combinan la ciencia más avanzada, una prevención rigurosa y una colaboración genuina entre todos los actores. El logro de México es un faro que ilumina lo que se puede conseguir con esfuerzos coordinados y persistentes durante décadas. Programas como Afya son nuestra contribución para que esta experiencia exitosa pueda replicarse y escalarse en otras partes del mundo, protegiendo a más comunidades y mascotas.» Esta declaración encapsula la filosofía necesaria: un enfoque integral donde la innovación farmacéutica, la voluntad política, la acción comunitaria y la tenacidad se unen para vencer a un enemigo común.

La lucha contra la rabia es, en el fondo, una demostración de que la salud animal y la salud humana están indisolublemente ligadas. Los avances logrados, particularmente en México, son un motivo de orgullo y una prueba de que los objetivos sanitarios más audaces se pueden alcanzar. Sin embargo, este éxito es frágil si no se sustenta en la acción continua de cada dueño de mascota. Llevar a tu perro o gato al veterinario para su vacuna antirrábica anual no es solo un trámite; es un acto de amor profundo hacia tu compañero, una barrera de protección para tu familia y una contribución directa a un mundo más seguro y saludable para todos. En este Día Mundial contra la Rabia, renovemos el compromiso con la prevención y celebremos los logros, sin olvidar que el camino hacia la eliminación total se recorre con cada mascota vacunada.