Perros

Cosas de las que culpo a mi perro y las hago yo

Amo mucho a mi perro, bueno, a decir verdad, a mis perros, porque mi manada en casa es grande, y a todos esos peluditos locos los quiero demasiado, a pesar de sus travesuras y sus locuras, los adoro y no hay nada que no haría por ellos, pero, sí, siempre hay un, pero, no todo es locura o amor cuando se trata de esos caninos.

Si bien, hay muchas cosas buenas que hago por ellos, también hay cosas éticamente incorrectas que hago con ellos; no me malentiendan, no los maltrato, es más, evito al máximo posible el pegarles, pero cuando se trata de culpar a alguien, cuando en casa o cualquier otro lugar se buscan culpables o chivos expiatorios, tengo que reconocerlo y cuando hago algo que se tendrá repercusiones, a veces, bueno casi siempre, culpo al perro.

Digo, es más fácil echarle la culpa al perro cuando falta una pieza de pan, cuando algo se pierde en casa, porque al perro solo le dicen “eso estuvo mal” y ya, así que, se me ha hecho costumbre echarle la culpa de pequeños delitos sociales, en los que se termina abrazando al perro y dándole un premio, mientras que, a mí, a mí me darían un sermón de 25 minutos, por ello estas son las cosas de las que culpo a mi perrito, y soy yo quien las hace:

Comerse algo que estaba en la cocina o la mesa

Panes, comida, galletas, en fin, si había algo en la cocina listo para comerse que no era mío y se me antojo tanto que me lo comí, y cuando llega su dueño enfurecido comienza a reclamarme porque me lo comí, digo inocentemente “yo no fui, seguro se lo comió el perro, para que lo dejas ahí” y listo, ya no hay problema, y al pobre perrito hambriento le dan más de comer.

Algo que se rompe o se pierde

Es muy común en mi casa que algo se caiga, se rompa o nunca aparezca, y siempre se buscan culpables para reclamarle, pero, si llegará a romper algo, siempre termina siendo algo muy fácil como decir “lo dejaste en la orilla, paso el perro corriendo y lo tiro”, y si bien hay algo de frustración, pues la persona agraviada en casa entiende que fue un accidente que el perrito tuvo y no pasa a mayores.

Ropa sucia

No quiero decir que sea una cochina, y tenga mi ropa súper sucia siempre, pero tengo una especie de maldición y mi ropa termina sucia muy rápidamente, me baño, me pongo algo limpio y a los 5 minutos ya está sucia, porque me derrame comida, me senté en el piso del patio, sí, como niña chiquita, termino sucia rápidamente, y en esos casos puedo decir, “el perro me ensucio”.

Flatulencias

Tener flatulencias o gases en público, con amigos, la familia o en la calle, es algo muy vergonzoso, si bien aguantarlos produce daño, la vergüenza de hacerlo hace que muchas personas lo eviten; pero si voy con el perro y tengo una flatulencia, siempre puedo decir “uy perrito cochinito, te echaste un gas” y listo, se soluciona la pena.

Estos son crímenes sin culpable, bueno, sí el perro, y como es tan lindo, tan tierno, tan bello, termina obteniendo una recompensa por ser un culpable muy encantador.