Cuáles son las vacunas que debe tener mi mascota

Es muy importante entender el papel que juegan las vacunas en el bienestar de las mascotas. A lo largo de la vida, la salud de los organismos se ve amenazada por agentes del medio ambiente (parásitos, bacterias y virus) que pueden generar enfermedades e incluso la muerte. El sistema inmunológico es el encargado de producir muchas de las células que defienden al organismo de dichos agentes. Al nacer, no ha madurado lo suficiente por lo que las células de defensa son proporcionadas por la leche de la madre en forma de calostro. Posteriormente, al ir madurando, paulatinamente irá fabricando la cantidad necesaria para defenderlo.

Las vacunas han sido diseñadas para estimular al sistema inmunológico, para la producción de defensas específicas contra una enfermedad; consisten en la introducción al organismo de un microorganismo (ya sea virus o bacteria) modificado o atenuado con el fin de poner al sistema inmunológico a fabricar defensas contra esa enfermedad. Las vacunas ayudan a evita la enfermedad, no a curarla. Es muy importante aplicar las vacunas en la edad adecuada y únicamente deben ser administradas en animales sanos. Adicionalmente a las vacunas, las mascotas también deben ser desparasitadas. Los cuadros de vacunación y desparasitación son implementados de acuerdo al país, zona geográfica y criterio del médico veterinario, por lo que es siempre muy importante consultarlo para saber cuándo aplicarlas. Una propuesta de esquema de vacunación para perros es la siguiente:

A las 6 semanas, parvovirosis y moquillo canino; a las 8 semanas, polivalente (parvovirosis, moquillo, parainfluenza, hepatitis canina y leptospirosis); a las 12 semanas, refuerzo de polivalente; a las 16 semanas, refuerzo de polivalente y rabia. Posteriormente, refuerzo de polivalente y rabia cada año.

El parvovirus afecta al sistema digestivo provocando diarrea sanguinolenta, vómitos y deshidratación con resultados fatales; puede presentarse a cualquier edad y el contagio es por vía fecal-bucal. El moquillo afecta a los sistemas respiratorio, digestivo y nervioso y su contagio es por secreciones. La parainfluenza es una enfermedad respiratoria bacteriana conocida como tos de las perreras. La hepatitis infecciosa causa inflamación del hígado y presenta fiebre, falta de apetito, aumento de secreciones nasales y oculares y vómito. La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que se puede contagiar por orina o contaminación de comida y agua; afecta al hígado y a los riñones, el perro pierde peso, vomita y presenta fiebre y depresión.

En cuanto a los gatos, se recomienda la aplicación de la vacuna trivalente (panleucopenia, calicivirus y rinotraqueítis) a las 8 semanas; a las 10 semanas, leucemia felina; a las 12 semanas, la segunda dosis de trivalente; a las 14 semanas, la segunda dosis de leucemia; y a las 16 semanas, rabia. Continuar con refuerzos anuales.

La panleucopenia felina, similar al parvovirus, es mortal en 80% de los gatitos y 40% de los gatos adultos y consiste en la disminución del número de glóbulos blancos, debilidad, vómito y diarrea; el calicivirus es un cuadro similar a la gripe, afecta el sistema inmunológico, produce tumores y es mortal; la rinotraqueitis se presenta en forma de estornudos, mocos y secreción ocular; la leucemia felina es una enfermedad mortal y contagiosa que produce tumores en diferentes órganos.

La mejor decisión que podemos tomar para la salud de nuestra mascota es llevarla regularmente, cada año, al médico veterinario para que la revise y le aplique sus vacunas y la desparasite. Además, siempre nos podrá recomendar, desde el punto de vista nutricional, la mejor opción para alimentarla con un alimento Premium o Super Premium de calidad para alargar su calidad de vida.

Una mascota sana es una mascota feliz
Por M.V.Z. Miguel Ángel López

Leave A Reply

Your email address will not be published.