Alimentación

¿Qué pasa si mi perro se come la comida del gato?

Las personas que poseen perros y gatos en casa, cuando se establece una convivencia sana y armoniosa entre ambas mascotas, en el día a día, estos dueños descubren como sus cómplices caninos y felinos desarrollan muchos comportamientos curiosos, uno de ellos, el que el perro coma o quiera comer la comida del gato, pero, alguna vez te has preguntado, ¿la comida de los gatos es buena para los perros?, ¿alguna vez te lo has preguntado?

Si nunca te ha dado curiosidad esta importante pregunta, hoy te decimos ¿qué pasa si el perro se come la comida del gato?

Si bien, en la actualidad todavía existe un intenso debate sobre si los perros son omnívoros [1] o carnívoros facultativos[2]  algo que sí se sabe con certeza, es que, los perros requieren una alimentación variada, la cual incluya fuentes de origen animal y vegetal; a diferencia de los gatos, animales estrictamente carnívoros, cuyas dietas básicamente están compuestas por proteína animal, además, dichas dietas suelen incluir aminoácidos esenciales para los gatos, como la Taurina.

Entender las diferencias nutricionales (ingredientes y composición) en las dietas de los perros y los gatos, es fundamental para responder a la pregunta de este contenido, ¿qué pasa si el perro se come la comida del gato?

Si bien, existen algunos Veterinarios que consideran que, en poca cantidad, y como un premio, la comida del gato no afecta la salud de los perros[3], en general, hay muchas opiniones veterinarias que indican que la comida de los gatos si puede ser dañina para los perros[4], debido a la composición nutricional de la que hablamos anteriormente; el exceso de proteínas, grasas y los aminoácidos que contiene la comida de los gatos, a la larga, podría afectar la salud de los perros. Asimismo, hay condiciones en los perros, como, por ejemplo, si sufre de enfermedades renales o hepáticas no diagnosticadas, las cuales, pueden complicarse si el perro consume un alimento con muchas proteínas; pero, estas no son las únicas enfermedades que se pueden agravar por el exceso de proteínas, también pasa con la obesidad.

Otro punto que se debe considerar, es que, los alimentos para gatos están diseñados para brindar salud y bienestar a los gatos, no a los perros; por lo que, si un perro llegará a comer la comida del gato, sobre todo cuando es de forma recurrente y en mucha cantidad, esto puede crear un desequilibrio de nutrientes y provocar malestares gastrointestinales, obesidad y hasta pancreatitis debido a los altos niveles de proteínas que contiene la comida para gatos, los cuales, pueden ser perjudiciales para el hígado y los riñones de los perros.

Esto nos lleva a que, a menos que el Veterinario recomiende lo contrario, la mejor opción para alimentar a un perro es optar por dietas caninas[4]. No importa cuán apetitosa o gustosa sea la comida del gato para el perro, tampoco importa cuánto intente comerla, los perros deben comer alimento diseñado para alimentar a los perros.

Para evitar que el perro coma la comida del gato, lo mejor es alimentarlos en lugares separados y cada que la mascota termine, tanto el perro como el gato, se debe recoger y guardar adecuadamente la comida sobrante.

En caso de que el perro coma por accidente el alimento del gato, lo mejor será estar al pendiente de sus signos vitales, y, en caso de que se presenten vómitos o diarreas, se deberá llevar al perro al Veterinario; no obstante, definitivamente lo mejor es la prevención, por lo que, hay que dejar el alimento del gato (plato y costal) lejos del alcance de tu perro.

En caso de que tengas más dudas sobre la alimentación de los perros o los gatos, te recomendamos platicar con tu Médico Veterinario de confianza, para que así puedas darles la mejor nutrición a tus mascotas.

Referencias:

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Yesica Flores